Actualidad universitaria (UCAM en breve 4)
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Cuando llega febrero… a la Universidad
Una extraña atmósfera se adueña de la Universidad cuando llega febrero. De alguna manera los muros del Monasterio, los aularios, las pérgolas… preguntan al silencio por los alumnos, obteniendo como única respuesta el rebote vacío y metálico del eco. ¿Dónde están los estudiantes? El trasiego habitual de nuestro microcosmos académico parece haberse disuelto en la nada como un azucarillo. El bullicio, las prisas, los comentarios, los profesores impartiendo sus asignaturas a lo largo y ancho del campus, las mesas vacías de la cafetería, la ausencia de caravanas al salir del aparcamiento, las risas ausentes… nos llevan a preguntarnos qué pasa.
Sin clases, la Universidad se queda aparentemente aletargada y huérfana durante unas semanas. Y digo aparentemente porque es la Biblioteca la que por estas fechas, cobra protagonismo y experimenta una suerte de segunda juventud. Un renacer que se palpa en la ocupación masiva de sus sillas y en el trasiego de libros que viajan de los estantes a las mesas y de las mesas a las mochilas de nuestros estudiantes. ¡Menudo ambientazo! A poco que nos empeñáramos podríamos incluso visualizar físicamente la migración del saber oculto en los libros, que busca su patria en los inquietos cerebros de nuestros jóvenes. Ingentes nubes de conocimientos destinadas a alimentar las mentes de tantos y tantos esforzados genios en potencia.
Es ciertamente reconfortante bajar a la Biblioteca, verdadero tabernáculo de la cultura, y poder saborear el milagro del aprendizaje silencioso, en estado puro. Sin lugar a dudas, durante estas semanas de trabajo callado e intenso, nuestros estudiantes, futuros intelectuales, ingenieros, científicos, juristas… se emplean con más entusiasmo si cabe, en la estupenda tarea de cultivar día a día la Universidad. Esa familia unida y cálida en cuyo seno, aprendemos a ser personas.
Cuando llega febrero… al alumno
En contraposición a la imperante calma que se apodera del campus con la llegada de los primeros exámenes del año, la vida del alumno adquiere un ritmo mucho más frenético del habitual para afrontar este temido periodo. De hecho, este aumento de revoluciones comienza a darse, de forma inevitable, ya en enero, como bien puede apreciarse en lo concurrida que comienza a hacerse la Biblioteca conforme pasan los días tras las vacaciones de Navidad. Se nota que los primeros finales del curso están ahí, y conviene empezar el año con buen pie para que no se empiece a acumular el trabajo de cara a septiembre.
Cuando finalmente llegamos a febrero, la cantidad de horas diarias que el estudiante pasa delante de los apuntes supera a las que pasa durmiendo. Naturalmente, el tiempo que cada estudiante dedique variará sustancialmente en función de la cantidad de exámenes que tenga, y de la disposición de éstos a lo largo de las semanas, pero la dedicación requerida es casi absoluta si se desea obtener buen resultado en este primer corte evaluativo.
Respecto a la metodología de trabajo, ésta ya depende de las preferencias personales de cada uno, pero a grandes rasgos podría decirse que se divide en dos modalidades: los alumnos que prefieren estudiar en sus propias casas, y los que optan por hacerlo en la Biblioteca. Para los primeros, la actividad social queda reducida a niveles mínimos, pues poco menos que se dedican a ir de la cama al escritorio, y viceversa; en cambio esto reporta el beneficio de un mayor aprovechamiento de las horas del día, al no tener que invertir tiempo en desplazamientos ni otros asuntos. No se benefician de esto aquellos que optan por salir de casa para estudiar, buscando quizás una tranquilidad que no es posible encontrar en sus propios hogares, o algo de compañía con la que soportar la carga del estudio, que no siempre es llevadera.
Los hábitos cambian, y es necesario dejar el ocio y las relaciones sociales un poco aparcadas durante unos días, pero el esfuerzo bien merece la pena cuando finalmente se obtiene el tan deseado aprobado.
Un año más de carrera para Enfermería y Fisioterapia
Siguiendo a la aprobación de las condiciones para los nuevos planes de estudios de otras carreras sanitarias, como Medicina y Veterinaria, el Consejo de Ministros aprobó el pasado día 8 de febrero la remodelación de Enfermería y Fisioterapia, dos titulaciones presentes en nuestra universidad. Esta modificación tiene como finalidad el adaptar dichas carreras al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), por lo que dejarán de ser consideradas como diplomaturas de tres años, para convertirse en grados que requerirán de 240 créditos y cuatro cursos para ser completados.
Gracias a ello, los graduados que obtengan su título estarán habilitados tanto para el ejercicio de todas aquellas actividades profesionales que estén reguladas por la legislación española, como para las que estén contempladas por normativa europea, un innegable beneficio para los futuros titulados. Tras de este primer paso llevado a cabo por el Consejo de Ministros, es turno ahora de que el Ministerio de Educación y Ciencia publique las correspondientes órdenes destinadas a establecer los objetivos del título y la planificación de la enseñanza, para que con ellas en la mano, las universidades elaboren sus propios planes de estudios adaptados a las condiciones que recientemente han sido establecidas.
En virtud al Proceso de Bolonia, que persigue la integración comunitaria del EEES, todas las carreras universitarias deberán adaptarse a esta nueva normativa para el año 2010, objetivo en el que estos procesos ministeriales son fundamentales.
El cambio del calendario universitario a debate público
El presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Ángel Gabilondo, está decidido a sacar adelante su propuesta de renovación del calendario universitario nacional para adaptarlo así al entorno europeo. Para ello, ha declarado su intención de llevar el tema a debate público, dada la importancia que considera que este cambio tendrá para toda la sociedad española.
En caso de que se apruebe esta modificación del calendario, el curso universitario se adelantaría un mes, con lo que éste daría comienzo en septiembre, situándose los primeros exámenes en diciembre, en lugar de en febrero. Por otro lado, los finales de junio pasarían a mayo, y las recuperaciones de septiembre se situarían en julio, quedando agosto como un mes plenamente libre para los estudiantes.
En palabras de Gabilondo, se hace necesaria esta homogeneización con Europa, ya que “si queremos la movilidad de los estudiantes no podemos tener calendarios diferentes”. Algunos centros españoles ya han comenzado a aplicar esta modalidad con buenos resultados, pero la división de opiniones con respecto al cambio es inevitable, por lo que el debate y el consenso se convierten en una necesidad.
Fototalentos, primer concurso de fotografía digital universitario
Si te gusta la fotografía digital y eres un miembro de la comunidad universitaria de menos de 40 años, Fototalentos es el concurso ideal para ti. Organizado conjuntamente por el Banco Santander y Universia, esta primera edición del certamen permite que cada participante envíe dos fotografías por cada una de las tres categorías abiertas a concurso (Educación, Convivencia y Sostenibilidad) hasta el próximo 29 de febrero. Todas las instantáneas que sean enviadas se incluirán en la web oficial del concurso, y optarán a un primer premio de 3.000 euros y la impresión profesional de la obra del ganador, además de dos segundos premios en forma de una espectacular cámara digital Canon EOS 400D.



